La exposición de las esculturas gestuales de Txari Goieneche, quien
hasta hace ocho años trabajó con el oleo con gran aceptación
en las distintas exposiciones hechas en Euskadi, supone la gran novedad
de lo visto hasta la fecha en Zarautz. Txari Goieneche, residente en París,
viene trabajando con el papel desde hace dos años. Antes hizo incursiones
en el grabado, pero todos estos procesos no son sino partes concatenadas
de lo que ella considera la búsqueda de un nuevo lenguaje.
Goienetxe que juega con la espontaneidad, ofrece una mezcla de grabados
y collages, en una superposición de objetos y dimensiones logradas
a través del papel desgarrado por la mano de la artista. Esta escultura
gestual compone un lenguaje ciertamente atractivo. Pero donde Goienetxe
expresa todo su pensamiento y filosofía es en la serie denominada
‘libros libres’. Partiendo de la idea de que ‘una página
nunca es totalmente blanca’, la artista ha compuesto distintas esculturas
en forma de libro donde se expresa toda una teatralidad a través
del color, las formas, los conductos perforados de las páginas,
la sensación sin límite previo. La búsqueda de ese
ritmo interior, se explica en buena medida por la creencia de su autora
que no sólo repite que un libro es algo de lo que no se puede prescindir,
sino que ‘todos deberían escribir su propio libro para no
tener que guiarse e influirse negativamente de las ideas de los demás’.
Felix Maraña
Diario Vasco, 17 de Agosto de 1986
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